La Cassata siciliana: un dulce vínculo con la Pascua
Un recorrido por la historia, la tradición y las curiosidades de un icono culinario de la Semana Santa
Introducción
La cassata siciliana, con su derroche de colores y sabores, es mucho más que un postre: es un símbolo de identidad cultural y alegría festiva. Este postre, que combina requesón cremoso, bizcocho suave, mazapán perfumado y fruta confitada, alcanza su máximo esplendor durante las celebraciones de Pascua en Sicilia. Descubramos por qué.
Orígenes multiculturales
La historia de la cassata hunde sus raíces en la época árabe en Sicilia (siglos IX-XI). Los árabes introdujeron ingredientes como la ricotta (de su término qas'ah , que significa cuenco de queso), los cítricos y el azúcar, en sustitución de la miel. Se dice que el propio nombre deriva de qas'at , que evoca la forma redonda del pastel. Con la llegada de los españoles en el siglo XV, se añadieron el chocolate y el mazapán, mientras que los frailes capuchinos ayudaron a difundir la receta.
El vínculo con la Semana Santa
La Cassata está estrechamente asociada a la Pascua por varias razones:
- Simbolismo y abundancia : tras el periodo de Cuaresma, caracterizado por el ayuno y las privaciones, la Pascua se convierte en una explosión de vida y riqueza. La Cassata, con su opulencia, encarna este renacimiento.
- Ingredientes festivos : La ricotta fresca, producida en primavera, y los huevos (presentes en el bizcocho y la decoración) son símbolos de fertilidad y renovación.
- Tradición religiosa : En algunas zonas, el bizcocho se bendecía junto con los huevos durante la Bendición de los Aceites del Sábado Santo, rito que consagraba su importancia en las mesas festivas.

Curiosidades y anécdotas
- La baronesa y el pastel "sin horno La historia cuenta que una baronesa siciliana, en el siglo XVIII, pidió a un pastelero que creara un pastel sin horno. Así nació una versión simplificada de la cassata, con requesón y fruta confitada sobre una base de galleta.
- Colores y significados : El verde del mazapán representa la esperanza, el blanco del requesón la pureza, mientras que la fruta confitada multicolor evoca la alegría pascual.
- De la comida callejera a la mesa noble : Originalmente, la cassata era una comida "pobre", envuelta en hojas de higuera. Hoy, decorada con glaseado y flores de azúcar, es la estrella de los elegantes almuerzos de Pascua.
- Un dicho siciliano : "A Pasqua senza cassata è comu un annu senza suli " ("Una Pascua sin cassata es como un año sin sol") resume su papel indispensable.

Receta de cassata tradicional siciliana
Para 8-10 personas:
Ingredientes:
- Para la pasta de almendras (mazapán ) : 500 g de almendras peladas, 500 g de azúcar, 1 cucharadita de esencia de vainilla, colorante alimentario verde (opcional).
- Para la crema de requesón: 1 kg de requesón de oveja, 300 g de azúcar, 100 g de pepitas de chocolate negro, 100 g de fruta confitada (naranja, cidra), 1 frasco de esencia de vainilla.
- Para la salsa: 1 vaso de Marsala o de agua de azahar.
- Para la decoración: fruta confitada, glasa real (azúcar glas y clara de huevo).
Preparación:
- Mazapán: Picar las almendras y mezclarlas con el azúcar, la vainilla y unas gotas de agua. Extender la masa sobre papel de horno, colorearla con espinacas batidas (o colorante) y dejarla reposar durante 1 hora.
- Crema de ricotta : Tamizar el queso ricotta, añadir el azúcar, la vainilla, el chocolate y la fruta confitada. Mezclar hasta obtener una crema homogénea.
- Montaje: Cortar dos discos de bizcocho (o comprarlo). Empapar el primer disco con Marsala, untar la mitad de la crema de ricotta, cubrir con el segundo disco y cubrir con el resto de la crema.
- Tapa: Envuelve la tarta con mazapán, decorando los bordes con fruta confitada. Espolvorear con glasa real y servir frío.
Consejo: Preparar la cassata el día anterior para que los ingredientes cojan sabor.
Conclusión
La cassata no es sólo un postre, sino un relato de historia, de fe y de compartir. Cada rebanada encierra siglos de contaminación cultural y la alegría de una fiesta que celebra la vida. Tanto si se prepara en casa siguiendo recetas heredadas como si se compra en las históricas pastelerías de Palermo, la cassata sigue siendo un postre "obligatorio" de la tradicional Pascua siciliana.